La libertad no te la da un avión

No tengo una mente apocalíptica, soy de carácter confiado, así que nunca se me pasó por la
cabeza que un bicho microscópico podría condicionar nuestras vidas, pero lo que de
verdad jamás hubiera imaginado, llamadme naïf, es que el miedo y la necesidad de evasión
estuvieran tan arraigados en nuestra sociedad.
Hoy no voy a hablar del miedo, tal vez lo haga otro día, hoy me gustaría reflexionar, desde mi punto de vista, claro, sobre la evasión.
Las cervecitas, las terracitas, el jiji y el jaja, los fines de semana, los puentes, las
carreteras y los aeropuertos, todo se quedó vacío. La naturaleza pudo respirar aire fresco
por fin, mientras nosotros inhalábamos el ambiente de nuestras casas o el CO2 de nuestras
mascarillas.
Durante los primeros meses todo fue confusión y resignación; los meses siguientes,
a la confusión se le añadió prohibición, sanción, mirada única y estigmatización. A lo
último llegaron los pinchazos, los certificados y los pasaportes.
No tengo ninguna teoría, ninguna opinión, ninguna aportación médica, ni ninguna
posición personal sobre cómo cada uno debe tratar a su cuerpo, pero me gustaría
compartir con vosotros una reflexión.
La reflexión me surgió después de oír los comentarios que circulaban entre algunos
de mis amigos, conocidos, personas que me encontraba en el autobús, en el
supermercado… Todos ellos se mostraban ansiosos por conseguir ese pasaporte
obligatorio que les abría las puertas del mundo y les daba la posibilidad de viajar sin
fronteras. «Yo no quiero comerme el tarro», decían, yo solo quiero que me dejen en paz.
Ninguno de ellos se planteaba la libertad como un derecho de todos, sino como un
privilegio que solo se otorga a aquellos que acatan las normas sin preguntar.
¿Libertad?, aún me pregunto sin comprender.
¿La libertad te la da un pasaporte? ¿La libertad te la da el rebaño? ¿La libertad la
sientes cuando te evades? ¿La libertad la vives solo cuando estás lejos de casa? ¿La libertad
te la da un avión?
Esta es la reflexión que quería compartir con vosotros.

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